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Las principales causas de fallo en las baterías solares

Las principales causas de fallo en las baterías solares

Las baterías solares son las encargadas de almacenar energía que es producida por los paneles solares mientras reciben la energía de la luz solar; de forma que puedas usar esta energía cuando no hay luz solar, como bien puede ser un día nublado o por la noche.

Debido a que son uno de los elementos esenciales de una instalación solar, en el siguiente artículo, le explicaremos cuáles son los principales fenómenos que acortan la vida útil de las baterías solares.

¿Cómo funciona una batería solar y por qué puede deteriorarse?

El funcionamiento de una batería solar consiste en almacenar la energía generada por los paneles solares para utilizarla cuando no existe producción fotovoltaica, como durante la noche o en días nublados. Durante este proceso de carga y descarga, las baterías están expuestas a distintos fenómenos internos que, con el paso del tiempo, pueden afectar su rendimiento y reducir su vida útil.

Dependiendo de factores como la temperatura, la profundidad de descarga o el mantenimiento realizado, pueden aparecer diferentes tipos de degradación interna. A continuación, le mostramos las principales causas de fallo que afectan a las baterías solares.

1. Corrosión de la placa positiva

La corrosión de la placa positiva ocurre principalmente cuando la batería se está cargando, especialmente al final del ciclo de carga cuando el voltaje de la batería es alto. Este es un proceso lento pero continuo que ocurre cuando la batería está en flotación. La oxidación aumenta la resistencia interna y, eventualmente, conduce a la desintegración de la placa positiva.

El alto potencial del electrodo positivo conduce a una corrosión irreversible del plomo, lo que reduce la sección efectiva del material conductor y aumenta la resistencia eléctrica. Para superar este problema, usar placas de plomo más gruesas puede ayudar a reducir los efectos de la corrosión.

2. Sulfatación irreversible

La sulfatación ocurre cuando se forman cristales de sulfato de plomo en la placa de plomo, reduciendo así la corriente en el electrolito. Cuando las baterías se encuentran en reposo sin ser cargadas, comienzan a sulfatarse.

Cuanto más tiempo pase sin ser utilizada, peor será el efecto de sulfatación. Para evitar esto, se utilizan a menudo de cargadores de pulso o de carga lenta. Además, tecnologías como las baterías de litio (menos susceptibles a sulfatación) debido a su composición química y funcionamiento interno.

La sulfatación puede hacer que el material activo en la placa de plomo se rompa y caiga a la parte inferior de la batería, provocando un cortocircuito, que puede conducir al fallo de la batería.

3. Shedding o desprendimiento del material activo

El shedding, también conocido como desprendimiento del material activo, es un fenómeno de degradación en el que parte del material interno de las placas se desprende y cae al fondo de la batería. Este problema suele estar relacionado con la corrosión provocada por el ácido sulfúrico y con el desgaste progresivo de la batería durante su funcionamiento.

Con el tiempo, esta acumulación de residuos puede reducir la capacidad de almacenamiento energético e incluso provocar cortocircuitos internos. En algunos casos, el aumento de volumen interno puede hacer que el recipiente de la batería se hinche o pierda estanqueidad, favoreciendo la sulfatación de conexiones y terminales.

4. Degradación de la materia activa

Cuando una batería trabaja durante largos periodos con cargas bajas o descargas profundas frecuentes, la materia activa de las placas pierde adherencia y comienza a deteriorarse. Además, una desgasificación excesiva durante la carga también puede acelerar este desgaste interno.

La degradación de la materia activa reduce progresivamente la capacidad de la batería y afecta su rendimiento general. En casos más severos, los residuos acumulados pueden generar fallos internos y disminuir considerablemente la vida útil del sistema.

5. Estratificación del electrolito

La estratificación del electrolito ocurre cuando el ácido de la batería, al ser más denso que el agua, se concentra en la parte inferior del vaso. Esto genera zonas con distinta concentración de ácido y provoca un desgaste desigual dentro de la batería.

Este desequilibrio acelera la corrosión de las placas, reduce la capacidad de almacenamiento y favorece procesos como la sulfatación. Además, las zonas con menor concentración de electrolito pierden eficiencia, afectando el rendimiento general de la batería.

Teniendo en cuenta todo lo expuesto, siempre es fundamental elegir baterías para placas solares de alta calidad y realizar una rutina de mantenimiento preventivo que permita detectar problemas antes de que afecten el rendimiento del sistema. De lo contrario, la rentabilidad y durabilidad de un proyecto fotovoltaico puede verse seriamente afectada.

¿Qué vida útil tiene una batería solar?

La vida útil de una batería solar para instalaciones fotovoltaicas suele ser de aproximadamente 10 años. Sin embargo, en el caso de que se realicen descargas frecuentes y profundas (mayores al 50%), es muy probable que su duración se reduzca considerablemente. Por lo que, es muy recomendable instalar una capacidad que sea la óptima para que nunca se sobrepase este 50% de la descarga.

La temperatura es sin duda otro factor que puede afectar notablemente. En el caso de que la temperatura se mantenga entre unos 20 y 25 ºC la batería podrá tener una vida útil de alrededor de 10 años. Al contrario, si esta temperatura se altera en unos 10 ºC, la vida útil de la batería puede mermar hasta la mitad que en el caso anterior.

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